La configuración de la cámara en un Realme con Realme UI sobre Android no es un único menú, sino un conjunto de ajustes repartidos entre la app de la cámara y el sistema. Ahí se decide cómo se capturan las fotos, cómo se procesan los vídeos y dónde termina guardándose cada archivo. Conocer esta sección ayuda a resolver problemas cotidianos como selfies que salen invertidos, fotos que ocupan demasiado espacio o vídeos que pesan más de lo esperado.
El bloque de fotografía incluye parámetros como la resolución de captura, el formato de guardado, la cuadrícula de composición y la marca de agua automática que algunos modelos añaden por defecto. La resolución más alta mejora el detalle pero también aumenta el tamaño del archivo, algo relevante si el almacenamiento interno es limitado. La cuadrícula, por su parte, no cambia la imagen final: solo ayuda a encuadrar mientras disparas, por lo que se puede activar o desactivar sin ningún efecto sobre la calidad.
Vídeo: resolución, estabilización y peso del archivo
En el apartado de vídeo se controla la resolución de grabación, la velocidad de fotogramas y, en muchos modelos, la estabilización electrónica. Subir la resolución o los fotogramas por segundo mejora la fluidez y el detalle, pero también multiplica el espacio que ocupa cada clip. La estabilización suaviza el movimiento en vídeos grabados a mano, aunque en algunos casos recorta ligeramente el encuadre para compensar el movimiento.
Sonido, espejo y comportamiento de la app
Otro grupo de ajustes afecta a la experiencia al disparar: el sonido del obturador, el efecto espejo en la cámara frontal y el comportamiento del botón de volumen como disparador. El sonido del obturador puede desactivarse de forma independiente al volumen general del teléfono, sin necesidad de poner el dispositivo en silencio. El efecto espejo en los selfies es una cuestión de vista previa: la cámara frontal muestra la imagen invertida mientras compones, pero el archivo final puede guardarse en modo normal o en modo espejo según la opción elegida.
Dónde se guardan las fotos y los vídeos
Por defecto, la cámara guarda todo en el almacenamiento interno, pero en dispositivos con tarjeta SD es posible redirigir el destino de guardado hacia la tarjeta. Esto resulta útil cuando el almacenamiento interno se llena con rapidez por el uso frecuente de vídeo en alta resolución. Es importante tener en cuenta que este cambio solo afecta a las capturas nuevas: las fotos y vídeos ya guardados no se mueven automáticamente.
Un aspecto a vigilar es que algunas actualizaciones del sistema pueden restablecer ciertos ajustes de la cámara a sus valores por defecto, especialmente el sonido del obturador o la marca de agua. Revisar esta sección tras una actualización evita sorpresas, sobre todo si dependes de un comportamiento específico para el trabajo diario con fotos o vídeo.